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    2019-06-12

    La Coordinadora entiende como imposible la reconstrucción de su pueblo sin el territorio, sin el control territorial. Debemos recordar que en el pensamiento de la cam, la memoria del agravio hace legítima su visión de despojo y el reconocimiento que, en su momento, los mapuches tuvieron, que implicó delimitaciones fronterizas, territorio independiente y organización social propia. Por otro lado, debemos recordar los largos ciclos de reconfiguración territorial que se vivieron a partir de la ocupación de la Araucanía y que tuvieron efectos decisivos en el proceso de reproducción sociocultural mapuche. El control territorial parecería ser la abnormal lipid metabolism material pero también simbólica de la posibilidad de la continuidad étnica y de la reconstitución de la nación. Control territorial es posibilidad de sobrevivencia material pero también de reconstrucción cultural y, en especial, de estructuras políticas propias. En sus propias palabras, la cam sostiene que: No sin ciertas idealizaciones, aunque consciente de sus contradicciones, la dirección de la Coordinadora empuja hacia la reconstitución de un sistema de reproducción social como el mapuche, sobre el cual queda la memoria de un funcionamiento realmente más equilibrado: Como sucede con muchas luchas indígenas, su referente es precisamente el mismo de otros pueblos originarios: Son incisivos en su opinión crítica sobre la economía de mercado y sobre la planificación estatal: La reconstitución del territorio ancestral (wallmapu) es a la vez la reconstitución del pueblo mapuche. Territorio y pueblo mapuches están así intrínsecamente enlazados tanto en una visión del pasado como en una ruta emancipadora, liberadora hacia el futuro. Liberarse es reconstituirse como nación, como pueblo, pero en especial como sujeto político con capacidad propia, como sujeto no dependiente de la “sociedad mayor” como los integrantes de la cam denominan a la sociedad chilena; sujeto entonces que sale de las relaciones de opresión o dominación, que las elimina para reconstruir relaciones de reproducción etnocultural como pueblo. La liberación para ellos es la posibilidad de darse su propia figura, la capacidad de decidir su destino, la reconstrucción de estructuras propias para autogobernarse. Por ello descolonización significa no sólo desarticular relaciones de dominio que los convierte en sujetos subalternos sino en la capacidad de construir de manera autónoma estructuras etnopolíticas que les permitan no seguir siendo subordinados por el Estado chileno y por las relaciones económicas depredadoras del capital.
    Conclusiones La acción de la Coordinadora se enmarca a la vez en procesos de movilización de los pueblos originarios en resistencia a nuevos ciclos y procesos territoriales de desposesión de la tierra y los bienes naturales (posesión, propiedad, gestión y regulación de tierra, bosques, agua); la tensión antagónica por la redistribución material de los excedentes de la explotación de dichos bienes y, de manera enfática, la lucha respecto a quién debe asumir los costos ambientales que implica dicha explotación (contaminación, agotamiento y otros perjuicios). Se explica además por una larga historia de dominación y exclusión étnica en la conformación de los estados nacionales en América Latina y a la vez en las tendencias de los movimientos campesino-indígenas que buscan una redistribución de la tierra desde procesos de reforma agraria de base que tiene como principal táctica la ocupación directa para asegurar el sustento colectivo. La Coordinadora Arauco Malleco, su acción y su pensamiento son parte de un ciclo ascendente del movimiento indígena continental que se vivió entre 1992 y 2005, que reivindicó e hizo visibles demandas etnonacionales, ancladas en múltiples expresiones de pluriculturalidad, autonomía o autodeterminación. A pesar de que hoy la Coordinadora prácticamente se encuentra desarticulada, su influencia e historia han marcado al movimiento mapuche en su conjunto en las últimas décadas; conocer su desarrollo nos permite ubicar algunas de las coordenadas para comprender la lucha de los pueblos originarios en Chile, su situación actual y también los límites de las transformaciones del Estado en la etapa contemporánea.