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    2019-06-12


    CONFERENCIA LATINOAMERICANA: MÉXICO, 1961 La carta que Cárdenas le envió en diciembre de 1962 n-phenylacetyl-l-prolylglycine ethyl ester Silva Herzog, luego de recibir y leer su libro Hispanoamérica en lucha por su independencia, se destaca por su valoración de los procesos independentistas latinoamericanos y alude a su participación en la “Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz”, con la impartición del discurso inaugural, incluido en dicho texto, espacio donde también participó el escritor Martínez Estrada, cuyas bases político-ideológicas se anticipan en el mismo enunciado de la convocatoria. Al respecto, Jorge Carrión, politólogo, militante del Partido Popular e integrante del Movimiento de Liberación Nacional, refiere que dicha Conferencia fue convocada por el general Lázaro Cárdenas, el ingeniero Alberto Casella de Argentina y el licenciado Domingos Vellasco de Brasil. Contó con la representación de 21 países latinoamericanos. El evento se desarrolló entre el 5 y el 8 de marzo de 1961 en la Ciudad de México. La pregunta que nos interpela en este caso, implica desentrañar los alcances de los debates que en este encuentro se suscitaron y profundizar en el concepto de paz, alrededor del cual giraron las discusiones entre los numerosos participantes. Empecemos por considerar que las tres figuras destacadas eran miembros por América Latina de la Presidencia Colectiva del Movimiento Mundial de la Paz. Cabe resaltar que estuvieron con ellos los presidentes de todas las delegaciones efectivas y los delegados fraternales de la República Popular de China, de la URSS, de Canadá, Francia y Guinea, para tener presente el índice de impacto y la trascendencia en materia política que tal evento suscitó. Carrión señala algunos puntos importantes que delimitan el alcance de la lucha por la paz. Dada la directa vinculación y el apoyo de estos centros intelectuales a la reciente Revolución cubana, este concepto implica concretamente las siguientes consignas: combatir el colonialismo y el imperialismo que se alinean con los regímenes dictatoriales, obtener plena soberanía nacional mediante la utilización de los propios recursos y el desarrollo independiente de las fuerzas productivas. En tanto, los conferencistas destacaron las coincidencias de la lucha de sus pueblos con los países de Asia y África (tal como lo señala Martínez Estrada en su ensayo Diferencias y semejanzas entre los países de América Latina y según Los condenados de la tierra de Frantz Fanon), convinieron en brindar reconocimiento a neurons la Revolución y delinear planes de liberación estimulados por ella. En suma, en el marco de la Guerra Fría, el enemigo común estaba claramente identificado y la unión de los pueblos permitiría librar una batalla victoriosa, inspirados en Martí y Bolívar, así como en aquellos próceres que en el siglo anterior lucharon por la independencia de sus naciones. Otros puntos de considerable interés que adquirieron preponderancia, tanto en las publicaciones oficiales como en la correspondencia privada, tienen que ver con: la promoción de la creación artística y científica, tal como lo hiciera Fidel Castro en su obra Palabras a los intelectuales, una reforma agraria integral, el impulso de las fuentes de energía, el comercio libre, el desarrollo industrial, el repudio del monroísmo y panamericanismo, la solidaridad con los pueblos oprimidos y coloniales, el desdén por las oligarquías latinoamericanas, las represiones y persecuciones políticas, una petición general de desarme nuclear y la liquidación de todas las bases militares externas. El tratamiento de todas las cuestiones aludidas y el establecimiento de marcos de acción concreta en cada país y, a su vez, colectiva, constituían la condición sine qua non, el único camino posible para llegar a la paz. A ello se suma, en palabras de Carrión, un “plan educativo y de defensa de las culturas nacionales dentro de un concepto universalista, proyectado desde el hombre mismo…”, programa pensado en una dimensión continental de lucha.